miércoles, 27 de febrero de 2013

EXTRANJERO

desaparezco, desaparezco, desaparezco,
y parece que me hundo en esta ciudad
que busqué como a los senos de una mujer
y que ahora me traga con mal gesto.
empieza a desdibujarse mi figura,
me caen encima disfraces, overoles, corbatines,
me juago en trementina y las lineas de mis bordes
se deshacen sobre el lienzo
que algún iluso obsequió
al pintor perezoso.

llueven sobre mí todos los odios,
todas las iras,
llueven lluvias glaciales y ácidas,
arsénicas, puntilludas,

aguarrás, aguarrás, aguarrás
en mis tripas,
en lo líquido de mis pupilas,
escupo por la calle mis vísceras deshechas,
aunque sé
que se ve muy mal
eso de escupir por la calle,
aunque me da vergüenza.

Todo es motivo de vergüenza,
su nacimiento y el mío,
su quietud y mi huida,
mi figura de payaso mojado,
desleído,
desdibujado.

y ahora pues,
después de todo,
aún me embriaga el cielo
de una nación lejana.