Las historias siempre tienen
un antes y un después.
No la mía.
Los hombres tienen un pasado
en el que solían hacer,
en que solían vivir.
Yo solía lo que suelo.
Antes de la fama,
antes del éxito,
antes de la redención,
siempre hay un infierno
un al filo del abismo,
un caos,
una casi perdición.
No es así para mí.
Yo soy de esos,
cubrimos el planeta como espigas de trigo,
que vivimos hasta la muerte
en una sala de espera.
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