Las almas grises también sonríen.
Y los desamparados pueden ser amados.
Los espíritus nobles odian,
y hay verde en las ciudades.
Los vientos llevan semillas y hedor de muerte,
Muerte, final inherente a todo lo vivo,
el viento aviva y apaga la llama.
Es ese el mundo que conozco
y que trato de conocer sin éxito,
es como tratar de encontrar la verdadera carade una moneda,
o creer en la luz de la luna.
Soy una gran confusión,
y esa es la verdadera condición humana,
la certeza nos es ajena
como lo son las alas
a los pedestres caballos.
Pero, está Pegaso.
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