Pinté un poema con tus manos
y en mi memoria, sus colores,
te formaron parecida a ti misma,
(sabiendo los dos que eres otra),
¡ese talento tuyo de transfigurar
todo lo que olvidas en mis ojos!
Recordé a futuro tu retrato,
formé una galería de lo que aún no es,
la eternidad tiene tantos rostros
cuan sus años.
Fuiste los albatros que me llamaron
por mi nombre en el mar de Cartagena,
las mujeres que lloraron las tragedias
de los desconocidos que pudieron
ser sus hijos,
mi padre y mi madre antes de serlo,
las estatuas que vi antes de saber
que eran de hombres muertos,
los cielos de los Andes
que guiaron mis pasos
tanto tiempo antes
tanto tiempo después.
Tú me pintaste en un cuadro
de piedra sostenido por el viento
en el que silbaban nuestros besos
que nunca fueron,
tú me pintaste... sin saberlo
pues aún no sé quién eres,
pero me buscas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario