miércoles, 4 de julio de 2012

LEJOS

 

¡Y esa luz que viaja tanto

sólo para permitirme verte!


Te miro siempre desde lejos,

esa es mi costumbre,

No es que me disculpe,

sólo es que miro todo

como si estuviera afuera,

así las cosas

podrían ser más hermosas,

y no lo son siempre,

por eso es que lloro,

pero con un llanto que parece risa,

(como ese niño que se lanzó muy fuerte por el resbaladero y fue a dar al suelo. El niño cae cubriéndose la cara, y su madre se acerca corriendo, le toca un hombro y le pregunta si esta llorando o se está riendo)

yo también cubro mi cara,

por si alguien se acerca,

por eso miro todo desde lejos,

hasta a ti, o a ti con más veras,

(¿de cuando acá esas confianzas del tuteo?)

te miro, sí, 

como si el mirarte me hiciera

ser algo tuyo,

creando un secreto

que debes descubrir

sin proponértelo.


¡y esa luz que viaja tanto

sólo para permitirme verte!

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